domingo, 6 de diciembre de 2015

Dolor de artritis

Radiografías de esguinces; ¿para qué?


Los médicos toman radiografías cuando los pacientes se quejan de una torcedura, porque esas lesiones pueden convertirse en fracturas


Radiografías de esguinces; ¿para qué?
Si se sufre una grave torcedura del tobillo, o cae y se tuerce con fuerza la muñeca, es probable que algunos ligamentos se hayan desgarrado. Esos ligamentos atan los huesos en las articulaciones y pueden doblarse; como lo hacen con el uso normal, pero no demasiado ni repentinamente. Esa es la razón por la que quienes participan en actividades deportivas acostumbran realizar movimientos de calentamiento.
Los médicos toman radiografías cuando los pacientes se quejan de una torcedura, porque esas lesiones pueden convertirse en fracturas. Las torceduras de tobillo son las más comunes, y son causadas por un giro brusco del pie, de manera que el peso recae sobre el tobillo; la sangre fluye a la herida, y el líquido sinovial que lubrica la articulación puede derramarse. El tobillo se hincha rápidamente y se amorata. El mejor tratamiento para una torcedura consiste primero en reducir la hinchazón aplicando un poco de hielo. El reposo es vital, de preferencia con los pies más altos que la cabeza. Un vendaje firme ayuda a limitar los movimientos y el dolor subsecuente. Cuando ha cedido la hinchazón, suele ser benéfico realizar ejercicios suaves.
Un dolor agudo no necesariamente indica una lesión grave; sin embargo, las torceduras leves que distienden los ligamentos pero no los tuercen, en ocasiones duelen y se hinchan más.
¿Por qué la gente sufre artritis?
No existe una enfermedad que se llame artritis. La razón por la que la gente acostumbra decir que padece artritis sin duda se debe a que en general se presentan varios padecimientos, a los que simplemente les ponen un nombre adecuado.
La artritis se presenta en seis aspectos e incluye otros, como la gota, que no siempre es considerada como parte de la familia. Las dos formas más comunes son la osteoartritis, el deterioro localizado de una o más articulaciones, y la artritis reumatoide, una enfermedad masiva que afecta, a un tiempo, muchas articulaciones y quizá algunos tejidos del cuerpo.
La osteoartritis que tiende a desarrollarse en las etapas tardías de la vida suele ser dolorosa y extenuante. Es resultado del desgaste natural, especialmente de las articulaciones que sostienen peso como las caderas, la columna vertebral y las rodillas. Se caracteriza por las protuberancias nudosas de la gente que ha realizado trabajos manuales pesados durante años. La pérdida de cartílago, que acojina y protege las articulaciones, provoca que las cabezas de los huesos se irriten, inflamando la zona.
Además, los médicos no han encontrado la manera de prevenir la osteoartritis. Es posible reducir al mínimo sus efectos haciendo ejercicio moderado, como la natación, en la que el cuerpo es sostenido por el agua. La reducción de peso ayuda a aliviar la tensión sobre columna, cadera y piernas.
La artritis reumatoide, no menos dolorosa, a veces se presenta de improviso, afectando a jóvenes y  más a mujeres que a hombres. La inflamación inicia el problema: la membrana sinovial que recubre las articulaciones queda expuesta y se inflama, y esa inflamación se extiende al cartílago y a otros tejidos conjuntivos. Por desgracia, no se detiene ahí; en casos severos, la artritis reumatoide ataca las arterias, los órganos internos, el cuello, los hombros e incluso los ojos.
Las pruebas muestran que este padecimiento puede ser hereditario. Suele ser difícil determinar el curso de la enfermedad porque los síntomas brotan repentinamente y desaparecen por años sin causa aparente. El tratamiento eficaz de esta enfermedad requiere de un programa integral de ejercicios terapéuticos, compresas calientes, reposo y medicamentos adecuados.
La tercera forma común de artritis se conoce como espondilitis anquilosante, que es un trastorno inflamatorio de la columna. En general, ataca a jóvenes de 20 a 30 años, que quizás hayan heredado la predisposición a la enfermedad. Los médicos creen que una infección intestinal suele catalizar la inflamación inicial, que afecta los tejidos que unen las vértebras.
El tratamiento debe enfocarse a mantener la flexibilidad de la columna; de no ser así, esta se puede endurecer y causar una parálisis permanente.

sábado, 5 de diciembre de 2015

Dolor de artritis

Cúrcuma


 

Previene: ARTRITIS, ASMA, TIÑA, COLESTEROL ALTO, ECZEMAS, FORÚNCULOS, MAL DE ALZHEIMER, MEMORIA, CÁNCER, PSORIASIS, BURSITIS Y TENDINITIS.    
La cúrcuma tiene una larga historia dentro de la medicina tradicional ayurvédica y china, que la consideran un magnífico tonificador y depurador de la sangre, así como un remedio efectivo contra la artritis, problemas de la piel como la psoriasis, desórdenes digestivos y hepáticos. Contiene un compuesto llamado curcumina, responsable de su color amarillo vivo. Se han identificado importantes propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, así como un efecto protector en el hígado y la capacidad de aumentar la secreción de bilis. También se ha probado que la cúrcuma reduce los niveles de colesterol malo en la sangre y el endurecimiento o bloqueo de las arterias. Investigaciones recientes también han permitido descubrir una variedad de posibles efectos contra el cáncer. Pruebas clínicas han demostrado que también es eficaz para reducir los síntomas de la artritis reumatoide y la inflamación postoperatoria, y que es efectiva para curar la indigestión, úlceras estomacales y casos de inflamación intestinal como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.
EN LA COCINA
Comprá rizomas limpios, carnosos y aovados de consistencia firme. Deben tener un aroma cálido y ligero y un sabor terroso. La cúrcuma se puede usar fresca, o seca y molida. Se utiliza en polvos y pastas de curry, pepinillos y chutneys, vegetales, arroz y platos a base de lentejas, aves de corral, pescado y mariscos. Añade un tinte amarillo brillante a los alimentos. Advertencia: si estás embarazada o lactando, no la uses en dosis mayores a las cantidades que empleás para cocinar.
JARDINERÍA
La cúrcuma pertenece a la familia del jengibre, y sus rizomas aportan un tono dorado a los curris.
Ubicación: para prosperar requiere un suelo rico y húmedo y clima templado. Las plantas se secan bajo tierra cada invierno y superan algunas heladas.
Propagación: por segmentos de rizoma.
Mantenimiento: se recomienda dividirla cada año.
Plagas y enfermedades: sirve como repelente de hormigas.
Cosecha y almacenamiento: herví los rizomas durante varias horas antes de secarlos y pulverizarlos.  

viernes, 4 de diciembre de 2015

Dolor de artritis

Remedios caseros para el dolor de artritis


Este padecimiento, que casi todas las personas sufren alguna vez en la vida, suele ir acompañado de la toma diaria de medicamentos. Pero no descartes la posibilidad de utilizar algunos de estos remedios caseros que te ayudarán a aliviar las molestias.

Prácticamente todo el mundo tiene un “poco" de artritis a medida que envejece. Usualmente es osteoartritis, una enfermedad de las articulaciones causada por el desgaste de toda la vida. Por otra parte, la artritis reumatoidea es una afección dolorosa que deforma las articulaciones y se produce cuando el sistema inmunitario confunde al tejido normal con un elemento extraño y lo ataca. Esto puede ocurrir a cualquier edad. Los medicamentos ayudan; pero algunos remedios caseros fáciles alivian y también ofrecen una promesa de vivir sin dolor.

Lo primero es lo primero

El tratamiento de la artritis no debe limitarse a aliviar el dolor cuando se presenta. Cada vez más, los médicos recomiendan que las personas con artritis sigan una dieta antiinflamatoria. Eso implica descartar los alimentos disparadores de la inflamación. En la lista de prohibidos están los sospechosos habituales: comidas rápidas, comida chatarra, frituras y alimentos procesados. En lugar de eso, adoptá una dieta sana de estilo mediterráneo, con abundantes frutas frescas y verduras, pescado, aceite de oliva, ajo, cebolla y hierbas. Un estudio hecho en Suecia con pacientes de artritis reumatoidea determinó que aquellos que cambiaron por un plan de comidas mediterráneo tuvieron menos inflamación y, en consecuencia, recuperaron parte de sus funciones físicas.

Para comenzar a mejorar su dieta, buscá en tu despensa nueces, frutas disecadas, frutas en lata (al natural, no en almíbar), pescado en lata y cereales de grano entero como cebada, avena, trigo burgol, cuscús y arroz integral.

Remedios caseros:

- Llená las medias de arroz: rellená una media de algodón (se necesita un microondas, por lo que no deberás usar una de fibra sintética, ya que se derretiría) con cualquier tipo de arroz crudo que tengas en la alacena, y cerrala bien. Colocala en el microondas a potencia alta, de 2 a 3 minutos. Retirala con cuidado, estará muy caliente. Cuando se enfríe un poco pero todavía esté tibia, ubicala sobre la articulación dolorida para aliviarla. Debería mantenerse tibia una media hora. Si tenés a mano lavanda u otra hierba fragante, agregá un poquito para obtener también una aromaterapia relajante. Reutilizalo cada vez que desees.

- Tomá un té de jengibre: varios estudios encontraron que el jengibre tiene una acción similar a la de los antiinflamatorios no esteroides, las drogas de primera línea para la artritis. Al parecer, funciona bloqueando las sustancias químicas que generan el dolor, que son parte de la respuesta del organismo ante la inflamación; y lo hace sin los efectos secundarios de los medicamentos. Usá el jengibre en polvo, crudo o ligeramente cocido, en las comidas. Para preparar un té, cortá tres o cuatro rodajitas de jengibre y colocalas en un recipiente con un par de tazas con agua. Calentá a fuego lento, tapado, unos 15 minutos. Consumilo dos o tres veces por día. También se puede conseguir té de jengibre en saquitos.

- Prepará óleo para fricciones con el especiero: agregá una pequeña cantidad de ají picante, romero o tomillo a ½ taza de aceite vegetal y usalo como bálsamo para fricciones. Estas hierbas tienen propiedades calmantes.

- Tratamiento frío-calor para sus articulaciones: necesitarás dos recipientes. Llená el primero con agua fría y una cubetera de hielo, y el otro con agua caliente a una temperatura que sea soportable al tacto. Empezá por el agua fría. Sumergí durante 1 minuto la articulación que duele; luego, cambiá al agua caliente y sumergí 30 segundos. Después de esto, continuá cambiando entre frío y caliente durante unos 15 minutos, sumergiendo la parte afectada 30 segundos en cada uno. Terminá con agua fría durante 1 minuto.

- A lavar los platos: si te duelen las manos, esto es justo lo que indicaría el médico. Sumergí las manos en agua caliente, lo que ayuda a relajar los músculos y las articulaciones y alivia la rigidez. Así también estarás ejercitando las manos, lo que ayuda a mantener la movilidad de manos y dedos.

- Encendé la radio en la cocina: se sabe que escuchar música puede aliviar el dolor, por la distracción en sí y porque eleva los niveles de hormonas que reducen la sensibilidad al dolor. En un estudio de la Fundación Clínica de Cleveland en personas que sufrían dolor de espalda, cuello o articulaciones, un grupo recibió una lista de canciones con melodías relajantes; en otro eligieron su propia banda de sonido, y un tercero no recibió ninguna terapia musical. Los dos grupos que escuchaban música tuvieron menos dolor que el grupo que no tuvo música, quienes sufrieron un aumento del 2% en el dolor. Este estudio también indicó que no importa qué tipo de música se escuche, sino que agrade. Quienes eligieron sus propias melodías experimentaron una mayor reducción del dolor, la depresión y la falta de movilidad que aquellos que escucharon una música relajante genérica.

- Aspirá fragancias agradables: los aromas placenteros pueden alterar la percepción del dolor. Investigadores japoneses descubrieron que la lavanda reduce los niveles de la hormona del estrés cortisol, haciendo que la persona se relaje y sea menos consciente del dolor. Pero la lavanda no es el único aroma que funciona. En otro estudio, investigadores coreanos hallaron que personas con artritis tenían menos dolor y se deprimían menos cuando se los exponía a los aromas de especias de cocina, como mejorana, romero y menta. Prepará una mezcla para inhalar agregando una cucharadita de cada una de estas hierbas secas en 2 cucharadas de aceite vegetal. Aspirá el aroma con frecuencia.

- Prepará tu propia crema de capsaicina: este antiguo remedio casero ahora se convirtió en un tratamiento de venta libre para la artritis y el dolor de espalda. La capsaicina, una sustancia que se extrae de los ajíes picantes, reduce los niveles de un compuesto llamado sustancia P, que transmite las señales de dolor hacia el cerebro. Mezclá unas pizcas de ají picante triturado con 2 ó 3 cucharaditas de aceite de oliva. Aplicalo con una gasa en la piel que no presente lastimaduras, sobre las articulaciones doloridas, varias veces por día. Las primeras dosis causarán una sensación de ardor leve, pero al cabo de aproximadamente una semana ya estará desensibilizado. Aun así, no lo pongas en contacto con la boca, los ojos u otras membranas mucosas, y evitá el contacto directo con las semillas de los pimientos; el ají picante es altamente irritante. De hecho, un efecto secundario habitual de este tratamiento es una irritación leve de la piel.

- Aplicá un emplasto de té de manzanilla: además de calmar los nervios, el té de manzanilla es un antiinflamatorio que puede ayudar a aliviar el dolor de la artritis. Prepará una infusión fuerte, con cuatro saquitos de té de manzanilla en una taza de agua caliente. Dejá reposar, tapado, 20 minutos, y estrujá los saquitos de té al retirarlos. Impregná un paño limpio con el líquido y aplicá. Una precaución: si sos alérgico a las plantas de la familia de la ambrosía, áster o crisantemo, podrías tener alergia a la manzanilla.

- Preferí el verde: tomá cuatro tazas de té verde por día. En un estudio reciente llevado a cabo en la Universidad Case Western Reserve, los investigadores les dieron a unos ratones el equivalente de cuatro tazas de té verde por día. Después les suministraron una sustancia que normalmente produciría artritis reumatoidea. Los ratones que habían tomado el té tuvieron menos probabilidades de desarrollar artritis que los ratones que sólo tomaron agua. Otra investigación mostró que los polifenoles del té –con propiedades antioxidantes– también son antiinflamatorios y mejoraron las respuestas inmunitarias asociadas con la artritis.

- Mezclá un poquito de cúrcuma: los investigadores descubrieron que la cúrcuma –esa especia amarilla que se encuentra en los curries y en algunos tipos de mostaza– contiene un compuesto muy potente llamado curcumina, que inhibe las enzimas y proteínas que producen la inflamación. Varios estudios encontraron que específicamente la cúrcuma reduce el dolor y la hinchazón en las personas con artritis. En un estudio hecho sobre pacientes con osteoartritis de rodilla, aquellos que consumían tan sólo 2 gramos por día (menos de una cucharadita) tuvieron un alivio del dolor y un incremento en su movilidad igual al de aquellas personas que tomaron 800 miligramos de ibuprofeno, un antiinflamatorio no esteroide de venta libre. Espolvoreá media cucharadita de cúrcuma sobre el arroz o las verduras todos los días. O tené siempre a mano los sobrecitos individuales de mostaza amarilla coloreada con cúrcuma; es la dosis perfecta.

- Con clavos: el clavo de olor contiene una sustancia química antiinflamatoria llamada eugenol, que interfiere en el proceso corporal asociado al tipo de respuesta inmunitaria que desencadena la artritis. En un estudio sobre animales el eugenol impidió la liberación de COX-2, una proteína que incita la inflamación. Se trata de la misma proteína sobre la que actúan las drogas inhibidoras de COX-2, como el celecoxib (Celebrex). En otro estudio, los compuestos del clavo de olor inhibieron el proceso inflamatorio que aparece en dolencias tales como artritis, asma y alergias, para nombrar sólo algunas. También contiene antioxidantes, que son importantes para retrasar el daño que causa la artritis en cartílagos y huesos. Los clavos de olor se usan en abundancia en la cocina india para condimentar todo, desde un guiso hasta un pan de carne e incluso pan. Intentá usar de media a una cucharadita por día.

- No salgas de los alimentos con bajos alérgenos: existen pruebas de que las alergias alimentarias podrían jugar un papel en las enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoidea. En la Universidad de Oslo, en Noruega, los investigadores descubrieron que las personas con enfermedades autoinmunes tenían niveles más altos de anticuerpos para la leche de vaca, huevos, bacalao y cerdo que las personas que no tenían esa enfermedad. En un estudio, las personas con artritis reumatoidea que siguieron una dieta de la que se suprimieron los alérgenos más comunes como los cereales (en especial los productos de trigo que contiene gluten), las nueces, la leche y los huevos durante 10 a 18 días, tuvieron una mejoría significativa de los síntomas. Cuando comenzaron a consumir nuevamente esos alimentos se sintieron peor. Otros estudios hallaron que el maíz, el trigo, las naranjas, la avena, el centeno, los huevos, la carne vacuna y el café también pueden ser alimentos problemáticos. Es interesante notar que muchos de esos alimentos colaboran en la producción de ácido araquidónico, una sustancia química del organismo que se asocia con la inflamación.

El perfume que alivia el dolor
No existe un lugar más conveniente que la piel para guardar tu fragancia calmante favorita. Podés preparar fácilmente un aceite para la piel, que tendrás siempre a mano, directamente en el brazo o las muñecas, cada vez que necesites aspirarlo.
Mezclá 15 gotas de alguno de los aceites esenciales conocidos por aliviar el dolor –lavanda, manzanilla, eucalipto o vainilla– con aproximadamente 2 cucharadas de un aceite neutro, como el de almendras, de jojoba, de coco o de palta. Frotalo sobre la piel. También podés emplearlo como aceite para masajes. No uses el mismo aceite fraganciado todos los días. Al poco tiempo te acostumbrarías al aroma y ya no respondería a su capacidad de calmar el dolor.

Extraño e inusual
Una antigua cura para el “reumatismo” consistía en matar una serpiente de cascabel antes de que tuviera la oportunidad de atacar (lo cual es un buen consejo), desollarla, secarla y luego poner los restos en una jarra con whisky de grano. Después, se bebía el whisky. No sorprende enterarse de que no hay ningún fundamento científico que apoye esta práctica, y es un poco peligrosa para recomendarla. Pero se han hecho estudios en el Instituto Shulov de Ciencias, en Israel, explorando la posibilidad de que el veneno de la serpiente, una vez eliminadas las toxinas, pudiera convertirse en un remedio potencial para la artritis. El veneno contiene ciertos péptidos –una molécula que contiene aminoácidos– que pueden desactivar las señales de dolor; eso le viene muy bien a un reptil que necesita inmovilizar a sus presas. Por supuesto, la línea entre una parálisis momentánea y la muerte es muy delgada, por lo que no recomendamos que intente con este remedio en casa.

Cuándo consultar al médico
Dado que no podés saber con seguridad qué tipo de artritis padecés, o si los síntomas corresponden a otra afección totalmente distinta, visitá a tu médico si la rigidez de las articulaciones, la hinchazón, el enrojecimiento o el dolor persisten más que unos pocos días. Podrías tener gota (con la que se acumulan cristales de ácido úrico en la articulación, causando inflamación). El riesgo de gota aparece si tenés sobrepeso, si tu dieta contiene mucha carne roja, o si bebés mucha cerveza o bebidas destiladas. Algunas veces, las infecciones son las que causan el dolor articular. Si ya tenés un diagnóstico de artritis, acudí al médico si notás una hinchazón distinta en las articulaciones.

martes, 1 de diciembre de 2015

ECOREMEDIOS

¿POR QUÉ COMER AJO CUANDO TIENE EL ESTOMAGO VACIO?

¿Por qué comer ajo cuando tiene el estomago vacio?
Los estudios demuestran que el ajo es un antibiótico natural eficaz, y es más beneficioso cuando se consume con el estómago vacío.
Es aconsejable que coma ajo antes del desayuno porque es cuando las bacterias son más vulnerables.
El ajo es una medicina alternativa, eficaz para diversas enfermedades, como la hipertensión y  los problemas de corazón. Además, ayuda al correcto funcionamiento de la vejiga y el hígado.
También puede curar problemas estomacales como la diarrea. También estimula el apetito y la digestión.
Por sus grandes beneficios, no es de extrañar que el ajo sea considerado un alimento curativo y conocido en todo el mundo.
Otro hecho sorprendente del ajo, es que puede ser de gran ayuda en enfermedades respiratorias. Se puede curar e incluso prevenir la neumonía, el asma, los catarros bronquiales crónicos, la bronquitis,  la tuberculosis, y muchos otros más.
A las personas con tuberculosis se les aconseja consumir una cabeza de ajo al día. Debería ser consumido en crudo o ligeramente dorado. Para aquellos que no les guste su sabor o no sean capaces de consumirlo crudo, pueden hacerse una vinagreta con aceite y yema de huevo.
Para aquellos con problemas bronquiales, una infusión especial que contenga ajo es una buena solución.
Para preparar esta infusión necesita 1 litro de agua, 700 gramos de azúcar refinado, y 200 gramos de ajo. Ponga en un recipiente, el agua y el ajo a  hervir, y luego añada el azúcar en. Debe tomar tres cucharadas diarias de esta infusión.
El siguiente remedio también es aconsejable para aquellos que tengan bronquitis crónica. Para prepararlo, sólo hay que poner alrededor de 40 gramos de ajo en trocitos y 100 gramos de alcohol de alta graduación en una botella bien cerrada. Deje lo macerar 5 a 6 días. Después, cuélelo.
Es recomendable que beba este remedio a diario.
Esta infusión se puede utilizar para las personas con asma y para curar catarros. Debe añadir de 15 a 30 gotas de este remedio natural a un poco de agua caliente.
El ajo también se puede utilizar en aplicaciones externas. Por ejemplo, se puede aplicar como cataplasma es aconsejable para aliviar los resfriados. También se puede utilizar en las picaduras de animales e insectos.
Por otra parte, el ajo puede ayudar a eliminar las verrugas. Mucha gente incluso lo usa para combatir el dolor de muelas.
Además, el ajo puede curar los dolores de oído, el estreñimiento y  las hemorroides. En caso de los dolores de oído, coja un poco de jugo de ajo, y luego aplique 1 o 2 gotas en el oído que le duele.
Para las hemorroides y el estreñimiento, se debe hervir agua con ajo. A continuación, póngalo en un recipiente y haga vahos con el vapor.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Eliminar el Dolor de la Artritis

Algunas De Las Cosas Que Descubrí Me Dejaron Con La Boca Abierta!
Con toda esta investigación, encontré datos que me sorprendieron...
·         La Artritis es la enfermedad #1 del mundo occidental, después de las enfermedades del corazón y diabetes.
·         1 de cada 6 personas sufre artritis. Tan solo en Estados Unidos hay 46 millones de personas que sufren este problema y para dentro de 10 años esta cifra podría aumentar en un 30%.

Esto me dejó pensando mucho... 
Finalmente decidí hacer un viaje a los Estados Unidos para asistir a una conferencia internacional sobre reumatología en donde las mentes mas brillantes de la salud revelaron técnicas para prevenir y aliviar el dolor que la artritis genera.
Sabías que las propiedades del Omega 3 (Aceite de Pescado) es útil para combatir directamente la artritis? 
Este y muchos otros secretos lo aprendí en esta conferencia.


domingo, 29 de noviembre de 2015

Descubren una nueva forma de prevenir la artritis

Un nuevo estudio del MIT sugiere que un medicamento utilizado actualmente para tratar enfermedades inflamatorias o la artritis reumatoide, podría ser usado también para prevenir el desarrollo de osteoartritis. El tratamiento se ha demostrado útil si se administra poco después de la lesión articular con riesgo de originar esta artritis.
La osteoartritis es una enfermedad de las articulaciones que consiste en el desgaste de los cartílagos. Esto impide que los golpes y movimientos sean amortiguados a nivel articular, los huesos se rozan y esto se traduce en dolor, hinchazón y reducción de movimiento de la articulación. Se trata de la variedad más común de artritis, y se diferencia de otros tipos porque afecta exclusivamente al hueso y no a otros órganos simultáneamente.
Un gran porcentaje de los enfermos de artritis, desarrollan la dolencia por causa de una lesión articular previa, que provoca el deterioro del cartílago y que con el tiempo degenera en esta enfermedad. El tratamiento habitual para la mayoría de estas lesiones es la administración de anti-inflamatorios no esteroideos, como el ibuprofeno para, meses después, realizar una intervención quirúrgica.
Un equipo de investigadores del MIT ha experimentado con el tejido de cartílagos humanos y bovinos. Dañado el tejido, se le han administrado unas proteínas llamadas citoquinas para provocar la inflamación. Las citoquinas, una sustancia que suele generarse tras la lesión, aceleran la degradación del cartílago. En los tejidos tratados inmediatamente con dexametasona, un anti-inflamatorio sintético semejante a los esteroides, la degradación del cartílago se detiene. El tratamiento también ha demostrado funcionar cuando se les administra uno o dos días después de la lesión, lo cual es importante porque las personas que sufren lesiones en las articulaciones no suelen acudir a un médico de inmediato.
Los científicos todavía desconocen si la dexametasona podría reparar los daños una vez han aparecido en el cartílago, pero sus estudios futuros estarán orientados a descubrirlo. También, según explica Alan Grodzinsky, uno de los autores y director del Centro para la Ingeniería Biomédica del MIT, están investigando las posibilidades de estos efectos protectores de la dexametasona.